Pueblos y nacionalidades indígenas apuestan al concurso de frecuencias como forma de ejercer su derecho a la comunicación PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 29 de Junio de 2016 18:26

kimsakochafrec

 El próximo jueves 30 de junio de 2016, culmina el plazo para la presentación de propuestas para el concurso de frecuencias de radio y televisión. Este es un hecho sin precedentes en Ecuador, ya que por primera vez se otorgarán frecuencias bajo esta modalidad y porque se trata del 65% del espectro radioeléctrico, es decir 1472 frecuencias,  que serían distribuidas de forma equitativa: un 33% para medios privados, 33% públicos y 34% comunitarios, de acuerdo a la Ley Orgánica de Comunicación vigente. Las concesiones se entregarán para 15 años, renovables.

 

Es así que organizaciones indígenas y campesinas del sur del Ecuador y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE, con el apoyo de colectivos de comunicación de la ciudad de Quito, han apostado a este concurso presentando sus propuestas ante los organismos correspondientes: Agencia de Regulación y Control de Telecomunicaciones, ARCOTEL y el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación, CORDICOM.

 

Las organizaciones de base que se están presentando al concurso son la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del Azuay, FOA y Coordinadora de las organizaciones Pueblo Kichwa Saraguro, CORPUKIS, las mismas que venían experimentando la instalación de radios on-line,  en tanto medio propio de expresión de cultura y de necesidades.

 

El presidente de la FOA manifiesta que “es importante tener un medio de comunicación que responda a las necesidades de la información como espacios comunicativos, que trabajen el tema de derechos y propicien la participación de la audiencia.  Hemos estado preocupados por no poder acceder a  espacios suficientes en los medios privados y públicos; hemos sentido que hay restricción y cuando hemos logrado algún espacio, este ha respondido a sus propias lógicas”.

Comenta además, que la propuesta de la radio Kimsakocha no se centra únicamente en la población indígena y campesina, sino que también estará dirigida al sector urbano, expresa que tanto sectores ciudad como del campo deben  dialogar y tener una mejor relación; a través de este medio se busca trabajar una mayor tolerancia hacia los pueblos y comunidades por parte de las ciudades, ir desterrando la discriminación hacia el sector campesino e ir creando solidaridad ciudadana,  pues en el campo radica el trabajo para el cuidado del agua, la soberanía alimentaria.

 

La CORPUKIS conoce bien la importancia de la comunicación para sus comunidades, es así que desde hace varios años funciona en sus instalaciones la Facultad de Comunicación Amayta Wasi, sin embargo no cuentan con un medio que le permita dar a conocer sus situaciones. En el cantón Saraguro no existe una radio que pueda transmitir las realidades que viven las comunidades como por ejemplo los hechos de represión vividos en agosto de 2015.

 

La CONAIE es consciente del poder de la comunicación para la exigencia de derechos, por lo que también concursarán para obtener una frecuencia con cobertura en la ciudad de Quito. El comunicador de la organización manifiesta que es necesario el cumplimiento de la Ley respecto a la distribución equitativa de las frecuencias. En segundo lugar, hay que toma en cuenta el ejercicio del derecho a la comunicación de los pueblos y nacionalidades indígenas. Comenta además, que su participación no busca legitimar en sí el proceso, pero sí visibilizar la exigencia del derecho.

 

Explica también que la cobertura solicitada está en Quito porque esta ciudad “es el centro de visibilidad política y se hace necesario entablar un nuevo tejido comunicacional desde los pueblos y nacionalidades vinculado a una estructura de la comunicación comunitaria protagonizada por  actores urbanos, jóvenes, estudiantes”.

 


Una vez entregadas las propuestas, los organismos encargados las evaluarán y entregarán la concesión a los proyectos mejor puntuados, de acuerdo a las escalas establecidas en las bases. Una vez que designen los concesionarios, estos tendrán un año para poner en funcionamiento sus medios.