Esta sentencia, la primera en el Ecuador y región latinoamericana, aborda las injusticias sufridas por personas campesinas, la mayoría afroecuatorianas, que trabajan en la produccion de abacá en las haciendas de la empresa Furukawa Plantaciones C.A. del Ecuador, pone de manifiesto la necesidad de reconocer y reparar las prácticas análogas a la esclavitud, el trabajo infantil y el racismo estructural de las cuales fueron víctimas cientos de personas durante décadas. Con esta decisión, la Corte reafirma su compromiso con la justicia social y la dignidad humana, y establece un precedente que debe transformar la manera en la que la justicia constitucional aborda las violaciones de derechos humanos y la reparación integral.

Relatoras Especiales de la ONU expresan preocupación por la situación de las comunidades de Las Naves y la CEDHU
Las Relatoras Especiales de la ONU, Gina Romero y Andrea Bolaños Vargas, instan al Estado ecuatoriano a garantizar que la